viernes, 25 de enero de 2008

El Crisantemo y la Espada - Ruth Benedict

"En mi casa había una parte del jardín que se suponía salvaje [...] pero alguien estaba siempre ocupado, podando los pinos o recortando los setos, y todas las mañanas, Jiya limpiaba las piedras del camino y, después de barrer debajo de los pinos, esparcía o dispersaba agujas frescas de pino, recogidas en el bosque